Cómo enseñar Educación Ambiental a los niños/as

En los últimos años, además del término cambio climático, escuchamos con frecuencia otras palabras como desarrollo sostenible o concienciación ambiental, y aquí, en este sentido, aparece otra denominación más, la educación ambiental. Una forma de enseñanza que tiene como objetivo que los niños y niñas tengan conciencia ambiental, asuman valores que protejan el medio y aprendan en cierta manera ecología.

Lo cierto es que enseñar este tipo de educación a los niños y niñas para que en el futuro sean adultos concienciados no es una tarea fácil. El destino del planeta está en sus manos y es importante que desde pequeños aprendan a racionalizar los recursos y a aportar su granito de arena.
La enseñanza infantil y primaria es considerada una etapa clave en el desarrollo de estas conductas, de crear conciencia social y solidaridad. De ahí la importancia de despertar el interés y la sensibilización de los escolares por el cuidado y la protección del medio ambiente durante estos primeros años de vida.

Pero, ¿cómo aprenden los niños a amar la naturaleza y el ambiente?

Podemos partir de la premisa: “nadie ama lo que no conoce”. Por tanto, si queremos que nuestros hijos desarrollen amor, cuidado y protección por el medio natural, primero deberán conocerlo. Los más pequeños conocen el mundo por medio de experiencias directas, es decir, cuando se ponen en contacto de manera vivencial con el mundo que les rodea. Para lograr que desarrollen ese cariño hacia la naturaleza, será indispensable proporcionarles experiencias enriquecedoras. De esta manera, llegarán no solo a amar el medio, sino a valorarlo y respetarlo.

¿Cómo podemos empezar a enseñar educación ambiental?

Estos son tres pilares en los que se basa la educación ambiental y a partir de aquí, podemos sacar una infinidad de recuersos: las 3 Rs

• Reducir.

• Reciclar.

• Reutilizar.


Se pueden desarrollar diversas actividades como las que te voy a mencionar a continuación, tanto en la escuela como en casa, por supuesto, siempre mejor a través del ejemplo:

  1. Visitar granjas escuela. A los niños y niñas les suelen gustar mucho los animales, y acercarse a ellos es una forma de aprender a conocerlos, respetarlos y cuidarlos. Pueden hacerse visitas en familia o con la escuela. Incluso asistir a campamentos de verano.
  2. Hacer actividades en la naturaleza. Existen multitud de actividades que se pueden hacer. Montar en bici, pasear por la montaña, visitar entornos naturales, hacer excursiones, etc.
  3. Aprender a reciclar. Es importante que los niños aprendan a reciclar correctamente, de forma que tiren los residuos por separado en el lugar que corresponda y que controlen el uso de elementos como el papel, por ejemplo.
  4. Aprender a reutilizar. Todos los objetos pueden tener una segunda vida, por lo que podemos reutilizarlos para darles otro uso. Por ejemplo, con botellas de plástico podemos hacer juegos, con palés de madera podemos hacer muebles, con botes de cristal se pueden hacer lámparas o lapiceros, etc.
  5. Participar en tareas de limpieza. Una de las actividades que más puede ayudar a aprender la importancia de cuidar el entorno natural es participar en tareas de limpieza de un parque, un río, una playa o el bosque. Es una forma de que sean conscientes de que toda la basura que se tira acaba en la naturaleza y contamina perjudicando a animales y plantas.
  6. Aprender a plantar un árbol. No es sólo el echo de plantarlo sino de regarlo y cuidarlo para que ver como va creciendo y entender que en caso de no hacerlo se deteriora y muere.
  7. Hacer un pequeño huerto. Además de que promovemos hábitos de alimentación saludables, los niños aprenden a que es un trabajo constante el conseguir que una planta se desarrolle y de sus frutos. Podemos enseñar además el ciclo que ello conlleva y la importancia de no arrancar ni destruir la vegetación así como el consumo responsable de agua.

Y como es deber de todos aportar nuestro granito de arena, te dejo una pequeña frase para reflexionar y crear un poquito más de conciencia ambiental:

«Imagínate que los árboles dieran WI-FI. Todo el mundo plantaría árboles como locos y acabaríamos con la deforestación…. Es una lástima que solo produzcan el Oxigeno que respiramos»

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